martes, 5 de febrero de 2008

"Selección Antinatural: Una fábula felina, un aspecto hipotético de la sociedad latinoamericana, y un poema de emancipación" (por Markou)

Panthera pardus


Parte I: “La paciencia mató al gato”


Por aquellos tiempos, cuando todavía las placas continentales poco a poco iban amoldándose; allí en el centro del actual territorio africano, un primitivo leopardo termina su exquisito almuerzo. Ya casi no tiene importancia qué es lo que mastican sus filosos dientes. Lo que importa es que la carne ingerida le da más energía para ir en búsqueda de más comida, especialmente valiosa, en el contexto de crisis por el que todos sus semejantes atraviesan.

Nuestro protagonista, Leopardo II, quien va a servir como punto de referencia para su especie logró desde un comienzo ganarse el respeto y fascinación, sobre todo de su amada, con quien va a engendrar al pequeño Leopardo III.

Tras dos semanas de ayuno, Leopardo II, endeble frente a un árbol, recuerda aquella exquisita cebra. Una y otra vez, entre saltos y caídas, resbala por un tacaño nogal. Su saliva comienza a regar el suelo próximo a aquel árbol, al mismo tiempo que es estimulada por una ardilla que observa al patético leopardo desde arriba:

-¡Oiga señor! ¡¿Cuánto hace que está aquí?! ¿no le conviene ir a buscar alimento a otro sitio? ¡JAJAJA!

¡Crunch! ¡Crac! Suenan las abundantes reservas de alimento de la ardilla. Caída la noche, la ardilla no se cansa del irrisorio leopardo:

-Si quiere nueces sólo pídalo, ¡no sea tímido!

Trascurren semanas, y ya perdida toda noción del tiempo... tras un último atisbo anhelante hacia el árbol, el leopardo yace en el suelo mientras su pequeño hijo lo ahoga en lágrimas de admiración y tristeza. Este episodio, será el hito que guiará a su especie. Leopardo III, da el primer salto.

Ciento setenta millones de leopardos más tarde, la garra especializada de Leopardo XXI, finalmente alcanza las alturas. A su alrededor, el enemigo cambió de rostro. La deshidratación arrasa el suelo, junto a todo lo que sostiene.


foto: Javier Astrada






Parte II: “El último atisbo anhelante, la nostalgia de los pueblos del futuro”



Así como en cualquier proceso de selección natural que se puede apreciar en los procesos evolutivos de una población biológica, no nos debe sorprender el carisma y la fortaleza de los pueblos latinoamericanos; sus genes son y fueron heredados de una progenie q tras sobrevivir siglos y siglos de explotación infrahumana, perpetúan para construir un linaje q resiste los estragos del mundo desarrollado. Podría decir "suprahumanos", pero en comparación con cualquier habitante promedio del Primer Mundo, la mayoría está en desventaja: nostalgia creciente y heredada en los pueblos del futuro.
Fue entonces (y aún lo sigue siendo) este proceso de “selección antinatural”, el que determina aquellas singulares características.

Actualmente en los territorios latinoamericanos y africanos, (sólo por dar ejemplos) sitios donde se aprecian los más elevados índices de mortalidad infantil, algunos saborean los huesos, otros se comen la vaca, y exquisitos paladares aburridos del ganado vacuno, eligen la cacería exótica:


“Diez metros cuadrados de un peculiar asado**sobre infinitos e inusitados latifundios, desde donde la madre naturaleza abastecía al mundo. Desde sus “ranchos”, y desde sus poderosas pero “turbias metrópolis”, el latifundista y el hombre corporativo se preguntan sudorosos de opulencia “¿por qué la naturaleza es tan cruel con ellos?”

Para el ser humano lo antinatural está tan firmemente impregnado q ya forma parte de su comportamiento natural.



**En Argentina, carne asada a la parrilla, con el uso del carbón






La Tierra



Parte III: EL FANTASMA


Ínfimo, así me siento
Un grano de arena en el fondo de un océano que todo lo acapara
Magnánimo, así te concebís,
Navegando en un mar de suntuosas opulencias.
Desde lo profundo del abismo reclamo tu atención,
¡Lengua extraña para tan exquisitos oídos!
Sonidos que se extinguen…



Antes de irme pude escuchar unos sigilosos pasos
Sobrevino un aliado invisible, mi colega,
¡Lujo genocida! ¡Naturaleza aliada!
Así prorrumpieron las garras sangrientas de mis compañeros
Un fantasma se avecina…



Inmutable muralla, fortaleza avasalladora
Jamás sentirás los vientos de la agonía y tristeza
Minúsculos suspiros que limpian indolentes talones.
Tras mi último atisbo anhelante, encontré una brecha…
Ser insidioso: ¡mi legado logrará desenmascararte!


Porque tu nave necesita del agua,
Tu muralla exige suelo,
¿Acaso estás volando?
¡Fantasma de la gravedad! ¡Algún día caerás!
Algún día…








*"Seleccion Antinatural", fue inspirado por la obra de Eduardo Galeano"Las Venas Abiertas de América Latina"*

¡que estes bien donde quiera que estes!

Markou.



















1 comentario:

Lu Poppa dijo...

algún día caeré,
algun día